Chica con problemas de sueño

Problemas de sueño

Pasamos una parte importante de nuestra vida dormidos. Pero, ¿cómo sabemos cuál es la cantidad de sueño normal? Siempre hemos escuchado que ocho horas es lo adecuado, pero lo cierto es que depende de la persona. Algunos se sienten descansados con cinco o seis horas de sueño, mientras que otros necesitan más. También se ha de tener en cuenta la edad, ya que los patrones de sueño se modifican a medida que envejecemos, es decir, a más edad, menos horas de sueño se necesitan.

De alguna forma, todos hemos pasado una noche en blanco o con mucha dificultad para conciliar el sueño. Al día siguiente, nos sentimos cansados, como despistados e incluso irritados. Si las dificultades para dormir persisten, las repercusiones en la vida diaria de la persona son inevitables. Ésto influirá en el trabajo, los estudios, la capacidad para concentrarse, las relaciones sociales e incluso, en el aspecto físico. Las personas con problemas de sueño manifiestan mayores problemas de salud.

Los trastornos del sueño se dividen en dos categorías:

  • Disomnias: van a agrupar las dificultades para tener el sueño necesario, problemas para dormir cuando se desea, no sentirse descansado a pesar de haber dormido toda la noche. Se incluye el insomnio primario, caracterizado por la dificultad para iniciar o mantener el sueño, o no tener un sueño reparador; la hipersomnia, cuyo principal síntoma o queja es una somnolencia excesiva; la narcolepsia, caracterizada por ataques de sueño reparador irresistibles; trastornos del sueño relacionados con la respiración (apnea del sueño) y trastornos del sueño del ritmo circadiano, se trata de una perturbación del sueño generada por la incapacidad del cerebro se sincronizar los patrones de sueño con las pautas actuales del día y la noche, el más conocido es el jet lag.
  • Parasomnias: se caracterizan por una conducta anormal o acontecimientos fisiológicos que tienen lugar durante el sueño. Pueden ser de dos tipos, dependiendo de la etapa del sueño en que se produzcan; en la fase de movimientos oculares rápidos (MOR) o durante el sueño de onda lenta (SOL). Las pesadillas, se producen en la fase MOR y, se caractarizan por despertares repetidos durante el periodo de sueño, provocados por sueños extremadamente terroríficos y prolongados que dejan recuedos vívidos, su contenido suele ser amenazante para la supervivencia, seguridad o autoestima de la persona. Al despertarse, la persona recupera rápidamente el estado orientado. Los terrores nocturnos, suceden durante el SOL y suelen afectar con mayor frecuencia a los niños. Suelen comenzar despertar brusco, normalmente con un grito de angustia y, un estado alterado: sudores, aumento de la frecuencia cardiaca... Durante estos episodios, la persona no se despierta fácilmente y no puede recordar lo ocurrido. Otra parasomnia es el sonambulismo, también tiene lugar durante la fase SOL y suele producirse en la infancia. Se caracteriza por episodios repetidos en los que la persona se levanta de la cama y anda por las habitaciones en pleno sueño, no reacciona ante los intentos de los demás de establecer un diálogo con él, por lo que cuesta mucho esfuerzo despertarle y, cuando lo hace, tampoco recuerda lo ocurrido.
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